Tag Archives: pimiento verde

Chili Verde

13 Mar

Hace unas semanas atrás mi grupito del Serious Eats Water Cooler nos dieron un reto… ¡vamos a hacer chili!

Yo soy amante del chili porque mi primera experiencia con chili fue el de Wendy’s que tiene carne y habichuelas. Como nunca he sido fanática de las habichuelas, nunca tampoco le he cogido amor al chili tampoco.

Quise participar del reto con un chili vegetariano. Mezclando mi amor por las viandas puertorriqueñas con algunos sabores mexicanos, este chili es como un sancocho picantito gracias a la salsa verde que contiene. Esto es algo que puedes ajustar a tu gusto…

Y en cuanto al debate perenne del chili – con habichuelas o no – este chili no contiene habichuelas, pero espero que satisfaga hasta al amante de las habichuelas más empedernido.

chili verde 2 KFC

CHILI VERDE

¼ taza de aceite de olive
1 cebolla pequeña, picadita
1 papa yukon gold, pelada y picadita en trocitos
1 batata blanca, pelada y picadita en trocitos
1 parsnip, pelado y picadito en trocitos
1 cda de sofrito
½ pimiento verde grande
1 cda de maicena
1 taza de maíz en grano
1 cubito de vegetales
1 ½ tazas de agua
½ lata de salsa verde – usé la marca Herdez
Sal y Pimienta a gusto
Acompañantes – queso en grumos, cebollines picaditos, aguacates, crema agria, limón…
  1. Calienta el aceite en una olla grandecita a fuego medio. Añade las cebollas, papas, batatas, parsnips, el cubito y el sofrito. Sazona con sal y pimienta.
  2. Tapa la olla y cocina las cebollas hasta que se ablanden moviéndolas de vez en cuando para que no se doren, como por 8 minutos. Añade la maicena. Añade el maíz, el agua y deja que hierva el agua.
  3.  Coloca el pimiento verde en un procesador de alimentos y agrega la salsa verde. Procésalo hasta que se vuelva un puré homogéneo. Añade la salsa a la olla.
  4. Tapa la olla y deja que hierva suavemente por 30 minutos, o hasta que las papas y las batatas se ablanden y la salsa se haya espesado un poco. Sazona con más sal y pimienta si deseas.
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Pilaf de Quínoa

6 Jun

Nunca había escuchado de la quínoa hasta que conocí a Diane Carlson hace unos años atrás. Diane es la maravillosa chef encargada de los retiros culinarios Conscious Gourmet y una de las fundadoras del Natural Gourmet Institute en NYC.

Tomé uno de estos retiros culinarios cuando ella todavía los daba en la Florida y fue una de las mejores experiencias que he tenido en mi vida. Todavía llevo conmigo muchas recetas y amistades de ese retiro. Y fue allí que también aprendí que podía utilizar un blog para compartir mis recetas y experiencias vegetarianas con todos ustedes. Así que muchas cosas buenas se dieron gracias a ese retiro culinario… estoy sumamente agradecido por ello.

Pero esta receta de quínoa no es mía… Esta es la receta de Diane la cual yo he adaptado como mía por las muchas veces que la he hecho, pero no puedo tomarme el crédito por ella. Diane me la enseñó y de ella es el crédito.

Ahora la quínoa está de moda. He escuchado que es súper popular en California… Pero nosotros la hacemos mucho en el Centro Yoga también. Esta foto es de una quínoa que hicimos más o menos con esta receta cuando estábamos en Paraguay. Recuerdo que la primera vez que compre quínoa la compre en Whole Foods antes de regresar del retiro culinario porque no estaba segura si la conseguiría en Puerto Rico. Pero ahora, la conseguimos en bolsas de 3 libras en Costco. ¿Cómo cambian los tiempos, no?

PILAF DE QUÍNOA

1 taza de quínoa, lavada con agua fría y bien escurrida
1 ¾ tazas de caldo de vegetales
½ cdita de sal
2 cdas aceite de oliva
1 cebolla pequeña, picadita finita
1 zanahoria, pelada y picadita chiquita
1 tallo de celery, picadito chiquito
½ pimiento rojo, picadito chiquito
½ pimiento verde, picadito chiquito
½ taza de guisantes verdes, congelados funcionan bien aquí
Sal y Pimienta a gusto
¼ taza de perejil italiano de hoja plana, picadito
  1. En una olla grande, tuesta la quínoa a fuego medio-alto. Muévelo ocasionalmente hasta que los granitos estén casi secos. Cuando esto suceda, muévelo constantemente unos 5 minutos más hasta que se tuesten y se tornen fragrantes.
  2. Añade a la olla el caldo de vegetales. Sazónalo con ½ cdita de sal y deja que hierva. Cuando comience a hervir, bájale el fuego a lento y tápalo. Deja que la quínoa se cocine hasta que este blandita y los granitos hayan abierto. Esto tomará como unos 15-20 minutos.
  3. Mientras las quínoa se cocina, en un sartén grande a fuego medio alto añádele el aceite de oliva y las cebollas. Cocínalas hasta que se comiencen a ablandar. Cuando eso suceda, añade las zanahorias y cocínalas por unos cuantos minutos. Añade el celery, los pimientos y los guisantes. Sazónalos con sal y pimienta liberalmente. Saltéalos unos cuantos minutos hasta que se cocinen pero que mantengan un poco su textura crujiente.
  4. Ya la quínoa debe estar cocida. Añádele los vegetales cocidos a la olla con quínoa, añade también el perejil y mézclalo todo bien. Sírvelo inmediatamente.

Tomates y Cebollas Asadas

27 Abr

Me encanta visitar los mercados cada vez que viajo a un lugar nuevo. Hey, vamos a no mentir aquí… en realidad me encanta visitar los mercados cada vez que viajo,  PUNTO. No importa si es un sitio nuevo o si estoy “harta” de ir una y otra vez.

Me encantó mucho el mercado de Coronel Oviedo en Paraguay. No necesariamente por su tamaño, porque es pequeño, pero por las cosas inusuales que tenían. Mi mamá ya había ido 2 veces, así que ella me estaba dando el tour como una local cualquiera. Lo primero que me fascino de lo que allí vendían eran los bellos tomates y las mini cebollitas que tenían. Me revienta… porque tan fascinada estaba que no puedo creer que no le haya tomado NI UNA FOTO a aquellas montanas bellas de tomates maduros y rojitos.

Un jueves decidimos que como grupo visitante íbamos a cocinarles al grupo de iniciados locales de Paraguay. Los jueves nos reunimos todos los iniciados a escuchar las palabras del Maestro así que sería el día perfecto para agasajarlos y agradecerles por todas sus gentilezas y hospitalidad. Decidimos hacer una cena “puertorriqueña”. Puertorriqueña está en comillitas porque incluimos ahí algunas delicias dominicanas y otros inventos nuestros.

Cuando planificábamos el menú, mi mente se fue a los bellos tomates y las mini cebollitas que tan presentes están en todo el mercado. No sabía bien lo que iba a preparar, pero sabía que los tomates y cebollas serían las estrellas. Dejé que los ingredientes me “hablaran”, así como hacen los chefs del Food Network y esto fue lo que salió… Espero que les guste tanto como a nuestros amigos de Paraguay…

TOMATES y CEBOLLAS ASADAS

10 cebollitas pequeñas, picadas a la mitad – puedes usar también cebollas medianas y picarlas en 4
10 tomates medianos, picados en 4
1 pimiento verde grande, picado en trozos grandes
1 pimiento rojo grande, picado en trozos
4 dientes de ajo, aplastados
2 cdas de sazon Garlic & Herbs
2 cdas de Sal
½ mazo de perejil italiano fresco, picadito
½ mazo de orégano fresco, picadito
½ taza de aceite de oliva extra-virgen para cubrirlo todo
Un chorrito de vinagre balsámico
  1. En un molde de hornear o una bandeja de asar, coloca todos los ingredientes mientras los vas picando. Añade las sazones – sal, garlic and herbs, hierbas frescas. Échale por encima el aceite de oliva y el vinagre. Usando tus manos masajéalo todo bien asegurándote que todos los vegetales están cubiertos con el aceite y el vinagre.

2.  Ásalo en un horno a 450F por 30 minutos. Verifícalo de vez en cuando a través de la ventana del horno. Muévelos con una espátula una vez si entiendes que hay porciones que se están cocinando mucho o quemando.

3.  El olor te dirá cuando este. Se supone que tengas pedazos de tomate y de cebollita doraditos. Es parte del plato.

 

Servimos este plato como un acompañamiento de vegetales cocidos. Pero para mí, después de probar este plato improvisado originalmente, lo hubiese servido sobre una pasta con unos pedazos de queso de cabra y una lluvia de queso parmesano fresco rallado. Para mi gusto, eso hubiese llevado estos vegetales a otro nivel…

Trátalo de tu manera favorita y déjame saber cómo prefieres comerlo… OK???

Mojito Criollo

19 Abr

Cuando tengo hambre y no mucho tiempo para cocinarme algo… hiervo papas. Ellas se hierven solitas o con alguna otra vianda que tenga en la nevera – yautías, malangas, batatas, etc.

Pero papas o viandas solitas son medio aburridas, ¿no? Pero si le echamos un mojito criollo por encima, no son aburridas… ¡no, no, no!

Cuando como yuca, me gusta comerlas con un mojito al estilo cubano. Pero en Puerto Rico, la gente prefiere sus mojitos algo atomatados. Y no… no estamos hablando del mojito que se toma… no. Estamos hablando del mojito donde “mojamos” las viandas. Es una salsa súper versátil que las puedes comer con muchas cosas. Así es como la preparo…

MOJITO CRIOLLO

2 tomates grandes, picados
1 pimientos verde, picado en tiritas
1 pimientos rojos, picado en tiritas
1 cebolla amarilla grande, picada en tiritas
1 cebolla lila pequeña, picada en tiritas
2-3 dientes de ajo, aplastados
Como 2 cdas de aceite de oliva
Sal a gusto
Garlic & Herbs Seasoning a gusto
El jugo de 2-3 limones verdes

 

  1. En una cacerola mediana a fuego medio-alto, vierte el aceite de oliva y añádele las cebollas, pimientos y dientes de ajo. Saltéalo todo por unos cuantos minutos para que la mezcla comience a amortiguarse. Sazónalo con sal a gusto para que ayude a que todo se ablande y no se dore.
  2. Añade los tomates picados. Sazona con sal adicional y añádele el “garlic & herbs”. Mézclalo todo bien. El líquido de los tomates comenzara a crear la salsa. Tapa la cacerola y bájale el fuego a medio-bajo. Permite que la mezcla se cocine bien y que los sabores se combinen como unos 10 minutos.
  3. Cuando sientas que las cebollas, los pimientos y los tomates estén bien cocidos y la mezcla se vea como una salsa homogénea, apágale el fuego. Añádele el jugo de limón y mézclalo todo bien. Vuelve a taparlo y deja que la mezcla repose unos minutos antes de servirla sobre tus viandas favoritas.

 

Para mí, esta es una de las maneras mas deliciosas de disfrutarse unas papas hervidas o al vapor… ya sea en la preparación o a la salida de un ayuno.

Fideos Orientales un poquito Spicy

7 Oct

¿Alguna vez te ha pasado esto? Que ves o escuchas de una receta que te llama la atención y te das cuenta que en tu casa tienes TODOS los ingredientes para hacerla esa misma noche…

Eso fue precisamente lo que me pasó cuando supe de esta receta.  La vi en la tele y me dije, “Esto es lo que me voy a comer esta noche…”.  Pero por supuesto con algunos cambios en la receta, porque aunque mi tolerancia al pique a mejorado, pero ni taaaaaaaanto.

La receta para estos fideos se llamaban Spicy Szechuan Noodles de Ina Garten, pero mi versión es solamente un poquito Spicy…  Y ese picantito viene del jengibre y de la pimienta roja, pero si todavía eres “prepa” con el pique, puedes omitírselos de lo más bien.

 

FIDEOS ASIÁTICOS un poquito PICANTES

3 dientes de ajo, picaditos
1/8 taza de jengibre fresco, pelado y picadito
¼ taza de aceite vegetal o de canola
½ taza de mantequilla de maní, chunky
¼ taza de salsa tamari o salsa soya
¼ taza de vinagre de jerez
1/8 taza de miel
2 cdas de aceite de ajonjolí tostado
½ cdita de pimienta negra acabada de moler
Un pizca pequeña de pimienta roja
½ libra de espaguetis
½ pimiento rojo, picado en rebanadas
½ pimiento amarillo, picado en rebanadas
2 cebollines, picados en diagonal

 

  1. En una olla grande con agua hirviendo con sal, cocina los espaguetis hasta que estén al dente.
  2. Entretanto, coloca en un procesador de alimentos el ajo, jengibre, aceite vegetal, mantequilla de maní, salsa soya, vinagre, miel, aceite de ajonjolí, y las pimientas roja y negra.  Procésalo todo hasta que queda una salsa cremosa.
  3. Escurre la pasta cocida, devuélvela a la misma olla y viértele ¾ partes de la salsa de maní que preparaste.  Añádele los pimientos rojos y amarillos y los cebollines.  Mézclalo todo bien.  Sírvelo calientito o a temperatura ambiente.

La salsa restante puedes añadírsela si es que deseas mas mojaditos los fideos.

 El sabor de esta receta me recuerda mucho al sabor del pad thai… así que sirve como un muy buen facsímile razonable.