Me gusta comer bien… y particularmente me gusta comer bien cuando viajo. Me encanta preguntar sobre los lugares típicos y disfrutar de la experiencia que les gusta a los locales y probar, dentro de mi dieta, lo tradicional de la cultura y cocina local.
Cuando viaje por primera vez a Uruguay en el 2003 de trabajo, me llevaron a comer a El Palenque en Montevideo. Localizado en el histórico Mercado del Puerto, nos comentaron que El Palenque es uno de los restaurantes más queridos de la ciudad.


El Palenque es un restaurante de parrillada y no les tengo que decir qué es lo que se come allí mayormente. Pero siempre me he considerado bastante astuta de ver en el menú las cosas ricas que puedo comer dentro de mis posibilidades. En aquella ocasión ordené los Champiñones a la provenzal y las papitas fritas. Estaba todo delicioso… y los carnívoros todos pendientes de que era lo que olía tan rico en el plato de la vegetariana.


Me encantó tanto y tanto… que unos días más tarde regresé al Palenque, esta vez solita, a sentarme en el counter típico que está dentro del mercado y ordené exactamente lo mismo. Me quedé con los deseos de comer eso que no pude resistirme. Y así soy yo… que cuando me gusta algo mucho, regreso al mismo restaurante y siempre pido lo mismo, y lo mismo y lo mismo…
Dale pa’lante a la película 8 ½ años más tarde… y a principios de este año tuve la oportunidad de regresar a Montevideo, esta vez un viajecito de un día después de haber estado una semana completa en Buenos Aires. Tomamos el BuqueBus que te atraviesa el Río la Plata en unas cuantas horas de viaje. Estaba tan entusiasmada de mostrarle a mi mamá lo mucho que me gustó de Montevideo en mi viaje original. No sabía lo que me iba a encontrar en esta ciudad después de tantos años, pero algo de lo que estaba segura era de que almorzaríamos ¡en El Palenque!

Esto es lo que ordenamos:
Champiñones a la provenzal con Papitas Fritas

Ensalada de Lechuga, Tomate y Queso de Cabra con Vinagreta Balsámica

Entendía que podíamos ordenar una ensalada extra ya que éramos 2 compartiendo el mismo menú que una vez comí yo solita. Y mira al muchacho preparándonos el aderezo y aliñándonos la ensalada frente a nosotras. ¡Super cool!

El muchacho aliñando nuestra ensalada…

Cocinando nuestros champiñones… 2012

Mis cocineros en 2003!!! Miren el de la izquierda…verdad que se parece al que me cocinó los champiñones esta vez pasada?????
La comida y el servicio fueron tan buenos como en mi visita original. Aquí muestra de lo mucho que nos gustó lo que ordenamos…


Miren las fotos de mi primera visita… Creo que me veo mejor ahora que antes, ¿no creen? Eso hacen los años de meditación y de vegetarianismo…
Traté de localizar un restaurante que me encanto durante mi primera visita – ROMA AMOR de Donatella, un restaurante italiano que me enseno la delicia del buen comer italiana. Me entristeció mucho saber que ya no estaba abierto. Porque realmente quería compartirlo con mi mamá y con ustedes también.
Y un consejo a ustedes los viajeros… Por alguna razón que desconozco, Montevideo es una ciudad que cierra los fines de semana. Mucho de lo que pude disfrutar durante mi viaje de negocios no pude mostrárselo a mi mama porque todo estaba cerrado el sábado que visitamos. Así que si planifican un viajecito a Montevideo, mantenga eso en mente cuando hagan sus planes.

¿Ustedes tienen un restaurante favorito en alguna cuidad a la que viajan con frecuencia? ¿Qué es eso que siempre ordenas? Cuéntamelo todo…
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