Archivo | agosto, 2010

Hummus

30 ago

Erase una vez y dos son tres… que me pagaban dinero por este humus.  Annie Mariel, Laura, Ana Yolanda, Angie, Denisse, Lillian, Elinor, entre otras – todas fueron clientes que ordenaron este humus.  Por eso es que no lo había compartido como tal en este blog.  Ahora que estoy pasudo-retirada del mundo del catering, me siento más cómoda compartiendo la receta…

Es gracioso que a mí no me gustan mucho las habichuelas, pero he aprendido a que me encante el humus.  Mi versión es especial porque no usa tahini y es alimonada… y para mi gusto esto es lo que lo hace diferente y delicioso de las versiones sosas que se consiguen empaquetadas en el supermercado.  Espero que con esta receta aprendas a que te gusten los granos o que ayudes a alguien a que aprenda a comerlos…

 

HUMMUS

1 lata de garbanzos, escurridos y enjuagados
Como ¼ taza de queso parmesano
1 cdita de paprika        
1 diente de ajo, picado
El jugo de un limón criollo o de una lima – a veces si no está lo suficiente alimonado, le hecho ½ ó 1 más
Como 1 cdita de sal – per realmente se la echo al ojo…
Como 5 vueltas del pimentero
Como ½ taza de aceite de oliva
¼ taza de agua, opcional
 
 

Esta receta siempre la hago de “ojo”, así que este es mi mejor estimado de brindarte cantidades y proporciones…

 

  1. En un procesador de alimentos, mezcla los ingredientes del humus – los garbanzos, el queso parmesano, el diente de ajo, la paprika, el jugo de lima, sal y pimienta.
  2. Procésalo todo por varios segundos y añádele el aceite de oliva por la abertura en la tapa del procesador hasta que obtengas una consistencia cremosita.  Si deseas que queda más suavecito, añádele el agua y procésalo. 
  3. Verifica que las sazones son de tu agrado y pulsa unas cuantas veces más si tienes que añadirle algo.

 

Un amigo y ex-vecino de Israel me dijo que el saborcito a limón es muy típico de los humus que se hacen en Israel.  Cuando yo visite Israel recuerdo haber comido mucho humus y siempre estaba delicioso!!!

Arroz Kristina

26 ago

Mis amigas del francés y yo solíamos reunirnos en Chez Kristina todos los martes para practicar nuestra gramática, vocabulario y fluidez al hablar francés.  Desde el verano pasado nos tomamos un receso, aparentemente indefinido, de estas reuniones y realmente las extraño mucho.

Kristina fue tan amable que no sólo nos abrió las puertas de su hogar semanalmente sino que encima de todo, nos hacía comida para todas.  Y en la gran mayoría de las veces acomodaba sus menús para que Annie Mariel y yo pudiéramos comer de todo.  En muchas ocasiones nosotras nos ofrecimos a cocinar y estas reuniones fueron la razón o excusa de la creación de varias recetas que he publicado aquí mismo – crema de champiñones y queso de cabra, postre de bizcochito y arándanos, “Camarones” Enchilados, y las Pita Pizzas hechas con espinacas y salsa de tomate.   Pero de vez en cuando Kristina nos sorprendió con una creación muy de ella…

Una de estas creaciones fue lo que yo le llamo Arroz de Kristina – un arroz hecho en el horno para que no haya que estar encima de él en lo que se prepara.  Los sabores son espectaculares y es tremendo plato para hacerte para ti solita o para cuando tienes compañía, como Kristina nos lo hacía a nosotras.  Intente recrear esta receta en varias ocasiones siguiendo las instrucciones de Kristina, pero sin éxito.  Los errores fueron siempre míos al tratar de ajustar las cantidades de los líquidos para usar arroz integral en vez de arroz blanco.  Pero, el éxito surgió cuando descubrí el arroz integral Texmati.  Este arroz es un arroz integral estilo basmati  cultivado en Texas que se cocina casi igual que el arroz blanco de grano largo – es similar en textura, líquidos en que se cocina y en tiempo de cocción.  Este arroz se hace RAPIDITO!!!

 

Después de descubrir el arroz Texmati y con una pinta de setas que estaba a punto de echarse a perder en la nevera, decidí darle un chance mas al Arroz Kristina… y los resultados fueron casi tan deliciosos como el original.

 

ARROZ KRISTINA

¾ taza de arroz integral Texmati
1 pinta de setas blancas, limpias y rebanadas
½ cebolla lila, picadita
½ pimiento verde, picadito
2 dientes de ajo, picaditos chiquitos
2 cdas de vinagre de ume plum
½ taza de espinaca congelada o 2 tazas de espinaca bebe fresca
¼ taza de nueces, picaditas – puedes usar cualquier nuez que prefieras, yo he usado pecans también
1 taza de agua o de caldo de vegetales
Como 2 cdas de aceite de oliva
Sal y Pimienta a gusto
¼ taza de queso mozzarella rallado

 

  1. Pre-calienta el horno a 400F.
  2. En un sartén mediano a fuego medio, vierte como 1 cda del aceite de oliva y saltea las cebollas y el pimiento.  Cuando ablanden un poco añades el ajo.  Después de moverlo varias veces, añade las setas rebanadas.  Muévelas bien para que el aceite en el sartén cubra un poco los pedazos de setas.
  3. Después de unos minutos de cocinarse y que las setas se hayan tornado doraditas, añádele el vinagre y sazónalas con sal y pimienta.  Después que el vinagre se cocine un poco, quítalo del fuego y ponlo a un lago para que se enfríe un poco.
  4. En un molde de cristal, añade el arroz, la espinaca congelada (no es necesario descongelarla previamente) o las espinacas frescas, las nueces, las setas cocidas y el agua o caldo de vegetales.  Muévelo todo, añádele el aceite de oliva restante y sazona cuidadosamente con sal y pimienta.  Digo cuidadosamente porque al haber sazonado las setas, ten cuidado de no echar sal de más.  Lo digo, porque me ha pasado…
  5. Cubre el molde con papel de aluminio y hornéalo por 1 hora y 15 minutos.  Cuando haya pasado 1 hora, destápalo y verifica como esta cocinándose el arroz.  Usualmente lo muevo un poquito, lo vuelvo a cubrir y que se termine los 15 minutos que le faltan.
  6. Al finalizar los 15 minutos, saco  el molde, le echo el queso mozzarella por encima, lo vuelvo a tapar y apago el horno.  Dejo que el calor que queda en el horno termine de cocinar lo que le pueda faltar al arroz y que se derrita el queso.

  

Este plato puede tener unos monocromáticos tonos de marrón, pero los sabores son exquisitos.  Cuando usas la espinaca fresca  le dará al plato unos tonos de verde más brillantes definitivamente.  Aunque Kristina siempre usa espinaca fresca, quería tratar de hacerlo exitosamente con espinaca congelada para poder hacer este plato en cualquier momento porque los ingredientes son de los fijos que uno siempre tiene en la alacena.

Quiero agradecerle a Kristina por siempre abrirnos las puertas de su hogar y de ser nuestra anfitriona oficina de los rendez-vous franceses.  Estoy sumamente agradecida por su hospitalidad, pero más que nada por su amistad.  Espero que podamos reanudar nuestras reuniones semanales próximamente, ya sea en su casa o en la mía.  Y así continuaremos teniendo excusas de probar deliciosas recetas nuevas que compartir con ustedes.

Cómo picar un Aguacate – raja por raja

24 ago

 Estamos en época de Aguacates, y tengo un issue grande con los programas de TV que enseñan a la gente sólo una manera de picar un aguacate…

Primero, hay más de un tipo de aguacates en el mundo y segundo, hay más de una manera de cómo picar un aguacate que picándolos por la mitad para empezar.

Foto cortesía de Sweet Journey of Inspiration

 

La mayoría de los aguacates que se consiguen en Puerto Rico con de la variedad Fuerte.  Los aguacates Haas que se ven mucho en los Estados Unidos son los que se usan predominantemente en la cocina mexicana.  Y aparentemente se dan mucho en California.  Pues en Miami y en Puerto Rico, los aguacates que se dan son los Fuerte y en mi opinión son mucho más ricos y mantequillosos que los Haas… Para mí los Haas saben aguachentos…

Los aguacates Fuerte son mucho más grandes que esos Haas, por eso con frecuencia no hay manera en que nos podamos comer un aguacate entero de una “sentá”… así que tenemos que comérnoslo en “rajas”, en rebanadas.  Esta es la manera típica que en Puerto Rico se pica un aguacate.  Mira como lo hago…

 Aquí no hay ninguna técnica especial… solo usas un cuchillo y haces un tajo de arriba hacia abajo en al aguacate.  Haces un segundo tajo al lado, del tamaño que quieras tu primera rebanada.  Con el mismo cuchillo sacas la rebanada del aguacate de la misma manera que harías con el primer pedazo de un pastel.

   

Después de eso, sigues picando las rebanadas del tamaño que desees.  Colocas las rajas en un plato para que la gente se sirvan ellas mismas.  Siempre trata de mantener la semilla del aguacate con la parte que no has picado para evitar que se ponga prieto.

 

      

Guarda el aguacate sin picar tapándolo con un papel toalla u un papel plástico y lo colocas en la nevera.  Si alguna orilla se torna marrón, sólo pícale el pedacito y continúa picando rajas hasta que acabes el aguacate.

 Aquí, servirte unas rajas de aguacate es considerado un acompañamiento perfecto para muchas comidas – asopao de gandules, arroz con maíz,  sancocho, viandas hervidas, etc., especialmente cuando está de temporada como ahora.

Quenepas

19 ago

Cuando Julio y agosto llegan… significa que es tiempo de ¡QUENEPAS!

En Cuba les llaman mamoncillos, pero si no la conoces es una fruta redondita y verde con una cascara durita que la abres mordiéndola con tus dientes delanteros.  La pulpa es de color rosadito claro y es dulce y un poquito acida a la misma vez.  Las quenepas son deliciosas pero pueden ser también muy peligrosas porque dentro de esa pulpa hay una semilla que puede ser muy resbaladiza y mucha gente se ha ahogado con ellas.  A mí no me dejaron comerme una quenepa hasta que tuve como 10 años.

También hay que tener cuidado al comer las quenepas porque el juguito de la fruta mancha y si te cae en la ropa, puede que quede manchada para siempre.  Muy parecido a la mancha que tienen los plátanos y guineos verdes.

Pero a pesar de todas estas advertencias, es delicioso comer quenepas en la playa durante el verano.  Solo no te pongas a hablar con una quenepa en la boca, OK?

Sopa Paraguaya

16 ago

Todos los miércoles en el site Serious Eats nos dan a los lectores un reto seminal basado en algún artículo que haya sido publicado en esa semana…  Esta semana el reto es crear algún plato delicioso con MAIZ, ya que está en temporada acá en el hemisferio norte.

Hace tiempo que estaba por aprender a hacer esta receta de Sopa Paraguaya de mi amiga Rosani.  Y me pasa como siempre –consigo la receta con las direcciones, compro los ingredientes y algo pasa mágicamente que los ingredientes se quedan en la alacena muertos de la risa indefinidamente.  Por eso me gustó tanto este reto de esta semana porque me daría la oportunidad de obligarme a hacer esta sopa paraguaya de una vez.

A este plato se le llama Sopa Paraguaya, pero no es una sopa técnicamente – es más como una crema de maíz o una polenta.  Y si alguna vez visitas Paraguay, no pidas una sopa paraguaya porque allí a esto se le conoce como “chipa guazú”. 

 

SOPA PARAGUAYA

½ paquete (3/4 taza) de harina de maíz
8oz (1 taza) de maíz congelado en grano – descongelado
 1 cebolla grande, picadita
2 cdas de mantequilla
1 cda de aceite de oliva
1 ½ tazas de leche evaporada
1 ½ tazas de leche regular o leche de soya
2 tazas de queso de papa rallado
½ cda de polvo de hornear
2 Veggie Hot Dogs, rebanaditos
Sal y Pimienta a gusto
Espray de Aceite de Canola
  1. Pre-calienta el horno a 350F.
  2. En una olla grande sobre fuego medio-alto, añade la mantequilla, el aceite de oliva y las cebollas.  Échale un poquito de sal para que las cebollas exudan su líquido.  Saltéalas hasta que las cebollas se ablanden.  Añade los pedacitos de veggie hot dogs y caliéntalos.
  3. Añade las leches y deja que se calienten.  Añade la harina de maíz suavecito meneándolo todo bien con una batidora de mano para evitar que se formen grumos.  Continúa batiendo de vez en cuando hasta que la harina de maíz espese.  Añade el polvo de hornear.  Añade el maíz en grano y el queso.  Mézclalo todo bien para que los maicitos se distribuyan bien en la mezcla y que el queso se derrita bien.  Añádele sal y pimienta a gusto.
  4. Transfiere la crema a un molde de cristal que ha sido engrasado con espray de aceite de canola.
  5. Hornéalo a 350F por 20-25 minutos hasta que el tope se ponga doradito.                                                                      
  6. Déjalo reposar como unos 15 minutos antes de cortarlo para que se setee un poco.

 

Siempre me encantó esta sopa paraguaya desde que la probé por primera vez en el Centro de Yoga.  Y ahora, gracias a que Rosani ha querido compartir su receta conmigo (y con ustedes) ahora puedo hacerla cada vez que tenga un antojo.  Los pedacitos de veggie hot dogs no son necesarios, pero creo que le dan un toque nice a la sopa paraguaya.

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