Con todo lo que caminamos en París, teníamos que hacer nuestras 3 comidas y unas cuantas meriendas entre medio… aquí algunas de nuestras meriendas favoritas en París.

Papitas y Orangina en los Champs Elysees
Me encantan las papitas fritas y fue una delicia sentarme en un cafecito en los Champs Elysées a comerme un platito de papitas fritas con kétchup y mostaza Dijon.

Para bajarlas, una Orangina, mi bebida preferida durante nuestro viaje. Yo me acordaba de la Orangina desde mi primer viaje a Europa. Es una soda natural con jugo y pulpa de china/naranja. Súper refrescante y deliciosa… no es algo para tomarse todos los días, pero definitivamente un antojito para cuando estás de vacaciones.
Un picnic en la Torre Eiffel
Uno de mis sueños era ir a un mercado de la calle y comprar frutas, pan, quesos y hacer un picnic en un parque de París para disfrutar de la compañía y de las vistas. Y cuando pasamos por frente a la Torre Eiffel y a Champs de Mars (Campos de Marte) sabía que esa era el lugar de nuestro picnic.
Nuestro plan inicial era ir al Marché Breteuil, que está abierto los jueves y los sábados y entonces de ahí irnos a Champs de Mars. Otra cosa que nadie nos dijo es que estos mercados de la calle están abiertos sólo bien tempranito y nosotras las turistas llegamos con hambre como a las 3PM para encontrarnos con una acera vacía… ni rastro del mercado de por la mañana. Aprendimos esa lección…
Tuvimos que recurrir a plan B – en el camino a Champs de Mars encontramos un colmadito y allí compramos nuestros antojitos para el picnic: galletas, queso de cabra, queso Roquefort, fresas, una botellita de agua para lavarlas y las súper parisinas papitas BBQ de Lay’s. La pasamos súper bien compartiendo con los demás picniqueros que allí nos encontrábamos… muy agradable, aunque un poquito frío para nuestro gusto.


Nuestro próximo picnic… en algún sitio que podamos ver el río Sena.
Unas cositas para comer en casa…
Como nos estábamos quedando en un apartamento, teníamos acceso a una neverita en nuestra exquisita cocina… súper mega chiquita para los estándares americanos y puertorriqueños a los que estamos acostumbrados. Así que nos dirigimos a un supermercado local para tener a la mano unos cuantos “monchies” y cositas para desayunar…
Se nos cayó la mandíbula con la cantidad de quesos disponibles en este supermercado. No sabíamos como decidirnos por dos solamente… así que nos fuimos con: queso de cabra, queso comté, unos albaricoques y melocotones, jugo cítrico, pan baguette integral y algunas otras cositas.

Era súper nice llegar al apartamento después de un día completo de turistear, relajarnos un poco, disfrutar de un poco de televisión en francés, comernos alguito de queso y pan francés antes de una cena formal… súper parisino, justo como lo soñamos.