Siempre he querido comerme un tomate de la misma manera que me comería una manzana… pero por alguna razón nunca lo he hecho.
Ahora… con estos mini tomatitos que me llegaron en mi caja del CSA, he estado comiendo tomates como si fueran caramelos. Son tan chiquititos y tan dulces que lo único que te dan deseaos de hacer es meterte un montón a la boda de una vez…. Son como los dulcecitos de la naturaleza…







