Archivo | diciembre, 2008

Té de Limoncillo

30 dic

Uno de mis tés favoritos es el té de limoncillo…  es delicioso, tranquilizante y perfecto como un té para después de la comida.  Me encanta endulzado con azúcar negra.   Y ahora que el clima es más fresquito, es perfecto tomarse una tacita de té de limoncillo antes de acostarse.

La mata de limoncillo es súper fácil de cultivar.  Parece como un matojo de esos que crece a la orilla de la carretera.  Y aunque he visto lo mucho que se usa el limoncillo en la cocina tailandesa, particularmente la parte gruesa de la mata, pero para el té, se usa la hoja.  Aquí les incluyo unas fotos para que se familiaricen con la mata.

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Si consigues hojas de limoncillo, es súper fácil hacer el te…

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TE de LIMONCILLO

Un punado pequeño de hojas de limoncillo
2 tazas de agua
Azúcar negra o Miel para endulzar

 

  1. En una cacerolita, echa el agua y el limoncillo.  Tapa la cacerola para que hierva bien.
  2. Cuando el te haya hervido como por 5-10 minutos, apágalo y deja que el té se refresque un poco.
  3. Adúlzalo con azúcar negra o miel a gusto

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Si consigues limoncillo, puedes congelarlo en bolsitas ziplock.  Así las tienes listas para cuando te quieras hacer un té en cualquier momento.

Pasta Romesco

29 dic

El otro día me entusiasme haciendo un dip de pimientos morrones, Muhamara, y salió tanto que serví una parte como aperitivo y otra parte la use para hacer esta pasta.

Le llamo Pasta Romesco y no Pasta Muhamara porque me di cuenta que hace tiempo yo hacía una salsa romesco para mezclar con pasta y básicamente son los mismos ingredientes – Pimientos morrones, pan, nueces, vinagre balsámico, etc.  Aunque he visto algunas recetas que se llaman romesco y su base es tomate y no pimientos morrones, la versión que yo aprendí la primera vez fue con pimientos.

Esto es evidencia que este dip es sumamente versátil y delicioso. 

 

PASTA ROMESCO

½ paquete de pasta integral
¾ taza de dip Muhamara
¼ taza de queso Pecorino Romano, rallado

 

  1. Hierve la pasta de acuerdo a las instrucciones en el paquete.  Recuerda salar el agua bien.
  2. Cuando la pasta esté hecha, escúrrele bien el agua, guardando como 1 taza de agua para afinar un poco la salsa.
  3. Devuelve la pasta a la olla donde herviste la pasta, añade el dip Muhamara.  Si lo sientes muy espeso, agrégale un poco del agua de la pasta para que se afine un poco.  Añádele el queso rallado y mézclalo todo bien.
  4. Échale más queso rallado por encima antes de servirla.

Garbanzos Tostados al Horno con Pistachos

28 dic

Ya hace un tiempo, he estado intrigada con estas recetas de garbanzos tostados que le he visto a Giada, a Rachael y a Martha.  Nunca he sido muy fanática de las habichuelas o granos,  actually, son un gusto adquirido para mí.  Pero desde que vi la receta por primera vez me intrigo.  Giada y Rachael los describen como si fueran popcorn.  Algunas recetas son con los garbanzos fritos y otros al horno.  Yo preferí hacerlo de la manera más saludable posible, así que opté por hacerlos al horno.

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GARBANZOS TOSTADOS AL HORNO con PISTACHOS

1 lata de 10 onzas de garbanzos
1 cda de aceite de oliva
½ taza de pistachos, sin la cáscara
1 cda de azúcar negra
2 cdas de mantequilla
1 cda de hojitas de romero, bien picaditas
1 cdita de Sal Kosher
1/2 cdita de pimienta
½ taza de almendras sin la cascara, opcional

 

  1. Pre-calienta el horno tostadora a 400 grados F.
  2. Coloca los garbanzos en una bandeja de hornear con papel parchment.  Mézclalos con el aceite de oliva y espárcelos para que no estén unos sobre los otros.  Échales la sal y la pimienta.  Colócalos en el horno aproximadamente 30-40 minutos.
  3. Saca la bandeja del horno, agrégale los pistachos y las almendras (si las vas a incluir) y cubre con el aceite que haya en la bandejas y agrega el romero.  Devuelve al horno como por 10  minutos hasta que se tuesten. 
  4. Saca los garbanzos y los pistachos del horno y pásalo a un bowl aparte y agrega el azúcar negra con la mantequilla.  Mézclalo todo bien para que se cubran los garbanzos y los pistachos.

Me gustó este invento, pero cuando los garbanzos están acabados de hacer.  Cuando se enfriaron como que no me gustó tanto.  Los garbanzos se tornan blanditos y no me gusta su textura.  Pero cuando están tostaditos acabaditos de sacar del horno son de lo más buenos.

Es algo innovador y diferente, por lo menos para mi público aquí en Puerto Rico,  para tener algo curioso al comenzar una fiesta.  Es un buen complemento a otros dips y aperitivos, especialmente si deseas tener algo que no sea a base de trigo o harinas…

Jugo de Remolacha y Limón

26 dic

Recuerdo la primera vez que probé este jugo.  A mí, me supo a lo más parecido a Kool-Aid que yo me recuerdo.    Además, tiene muy buenas propiedades para ayudar a subir los niveles de hemoglobina…

Con mucha frecuencia, cuando cocino en el centro de yoga, este es el jugo que hacemos.  Y lo mejor es que es súper fácil de hacer y súper económico.  Rinde mucho y a la gente le encanta…

Trátalo pronto…

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JUGO DE REMOLACHA Y LIMÓN

1 remolacha, picada en pedazos pequeños
½ taza de jugo de limón, acabado de exprimir
¾ taza de azúcar negra
Suficiente agua para llenar un galón
 

 

  1. Toma los pedazos de remolacha y los metes en una licuadora con un poco de agua.  Licúalo lo más fuerte posible.  Pasa el licuado por un cedazo y trata de sacarle la mayor cantidad de agua posible. 
  2. Toma la remolacha que te quedó en el cedazo y vuelve a licuarla con un poco más de agua.  Ahí vuelve a pasarla por el cedazo y exprímelo lo más posible.  Añade el jugo de limón.
  3. Toma el azúcar y licúala con un poco de agua y pásalo por el cedazo también.  Así te aseguras que no haya pedacitos duros en el azúcar, además te ayuda a que se disuelva mejor en el jugo.
  4. Mézclalo todo bien y añade el resto del agua que te quede.

Sírvelo frío de nevera.

Este jugo es súper fácil de hacer, lo único que un poco manchón.  Mira como terminaron mis manos. Pero no te preocupes, porque con una cuantas lavadas de manos, todo vuelve a la normalidad.  Además es una buena manera de presentarle las remolachas a los niños… es una manera divertida de probarlas por primera vez.

 

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Muhamara

24 dic

Ahora que las Navidades están aquí, me he convertido en la preparadora oficial de dips de todas las fiestas a las que me invitan.  Y encontré estos pimientos rojos bellos y preciosos en el supermercado y quería hacer algo especial con ellos.

Hace unos meses, uno de los lectores de KarmaFree Cooking me menciono de este dip conocido como Muhamara – hecho con pimientos rojos y granadas.  Lo curioso es que me puse a investigar de este dip y encontré en mis recortes de revistas con recetas una receta para él.  Lo tenía desde hace anos y nunca lo había hecho.  Esta versión no contiene granadas, pero sabe súper delicioso en mi opinión.

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DIP MUHAMARA

2 pimientos rojos frescos
½ taza de agua
½ de un pan pita de 6″
1 diente de ajo pequeño
½ taza de nueces tostadas, y más para decorar
1 cdita de paprika (pimentón)
1 cda de vinagre balsámico
1 cda de jugo de limón o de lima
2 cdas de aceite de oliva, extra virgen
½ cdita de sal Kosher
Pimienta a gusto

 

  1. Cocina los pimientos hasta que la cascara complete se vuelva negra.  Lo puedes hacer debajo del broiler o como yo, que lo hice en mi hornito tostadora en la temperatura más alta.  Le das vuelta de vez en cuando hasta que este prieto por todos lados. Los colocas en un bowl y los cubres con papel plástico.  Déjalo tranquilito como por 15 minutos para que el vapor del calor de los mismos pimientos le separen la cascara.  Pélalos, descarta los tallos y las semillas.  Déjalos a un lado.
  2.  Tuesta el pan pita, pártelo en pedacitos y remójalo en el agua.  Deja que se ablande como por 10 minutos.  Exprímele bien el agua y déjalo a un lado.
  3. En un procesador de alimentos, mezcla el diente de ajo y las nueces.  Procésalo rápidamente como por 10 segundos.  Añádele el pimentón, los pimientos y el pan pita.  Procésalo hasta que forme una pasta suave, como 10 segundos.  Añádele el vinagre, jugo de limón, aceite, sal y pimienta.  Púlsalo hasta que todo esté bien combinado.
  4. Transfiere el dip a un bowl y colócalo en la nevera.  Déjalo reposar en la nevera hasta al otro día, cuando lo debes servir a temperatura ambiente con tus galletitas preferidas.  Échale un chorrito de aceite de oliva y nueces para decorarlo.

 

Yo serví este dip con unas galletitas Wheat Thins.  Estaba delicioso.  Y les aseguro que definitivamente es necesario que lo dejes reposar “overnight” y servirlo a temperatura ambiente.  Así que hay que planificarse un poco si vas a servirlo en una fiesta.

Este dip también sabe delicioso en un sándwich, con mucha lechuga, tomate y cualquier otra cosa que se te antoje.

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