Archivo | agosto, 2008

Quesadilla Francesa

31 ago

Ya me conocen… la puertorra con complejo de francesa.

Después de mi get-together francesito, tenía un montón de left-overs…. Queso gruyere, cebollas, pan… parece que me hice de la idea que iba a cocinar para un batallón francés, o la marina francesa completa ;)   Así que he tenido que buscar maneras de cómo usar todo lo que me sobró del party sin aburrirme – así nació la Quesadilla Francesa.

Se prepara súper facilita y sabe brutal.  Perfecta de almuerzo o una cena sencillita, y hasta puede impresionar a un jevito o jevita nueva.

 

 

QUESADILLA FRANCESA

1 tortilla integral
2 cdas de cebollas caramelizadas  – te voy a mostrar como caramelizarlas, pero no necesitas el batch completo para esta receta
1 cdas de Jalea de Sun-dried Tomatoes
3 onzas de queso gruyere, rayado
Spray de Aceite de Canola
 
  1. Echa un poco de aceite de canola en spray en un sartén grande a fuego medio-alto, coloca la tortilla y caliéntala un poquito, como por un minuto.
  2. Coloca la mitad del queso en la tortilla.  Coloca en una mitad de la tortilla las cebollas y en la otra mitad, los tomates.  Coloca el resto del queso.  Dobla la tortilla al medio para que tengas entonces una media luna.
  3. Deja que el queso se derrita un ratito, como 2-3 minutos.  Vira la tortilla del otro lado para que el queso se derrita parejito. 

 

Para caramelizar las cebollas:

1 cebolla mediana, rebanada finita
2 cdas de mantequilla
Un chorrito de aceite de oliva
1 cda de vinagre de vino blanco con estragón
Sal y Pimienta a gusto
  1. Sigue el mismo procedimiento que harías si fueras a hacer la Sopa de Cebollas.
  2. En una cacerola pesada, derrite la mantequilla con el chorrito de aceite de oliva a fuego mediano.
  3. Coloca las cebollas rebanadas y menéalas para asegurarte que están todas cubiertas con la mantequilla.  Déjalas tranquilitas, sin menearlas por 6-7 minutos.
  4. Menéalas nuevamente, tapa la cacerola y déjalas cocinar como por 30 minutos.  Menéalas nuevamente cuando hayan pasado 15 minutos, pero resiste la tentación de menearlas con frecuencia.
  5. Cuando hayan pasado los 30 minutos, añade la sal, pimienta y el vinagre.  El vinagre te ayudara a limpiar todo el sabor  que está pegado en el fondo de la cacerola.
  6. Deja que el vinagre se absorba y usa las cebollas en tu receta favorita…

Cómo Comerse un Mango más fácilmente

29 ago

He visto como los chefs del Food Network lo hacen… He visto aparatos en Williams-Sonoma que supuestamente ayudan para separar la masa de la semilla (nosotros en Puerto Rico le decimos “pepa”). Y todavía no puedo entender cómo las personas encuentran tan difícil pelar y picar un mangó.

Para pelar y comerse un mangó, así como fruta solita, lo único que necesitas es un cuchillo. Así mismo… bueno y una servilleta también, porque si el mangó es jugoso y delicioso, me atrevo apostar que el juguito te correrá por el mentón, la mano y hasta el brazo… ningún otro utensilio es necesario para pelar y comerte un mangó.

Esta es una foto de un mangó del patio de mi padrino (QEPD) en Miami… bello, ¿no? Y cada vez que voy a Miami, mi tío Felo (QEPD) siempre nos hacía traernos en el avión mangós y aguacates. Siempre… Una vez tuve hasta que comprarme una maleta extra para traerme la pequeña plaza de mercado que él quiso que trajera conmigo.

OK… de regreso a nuestra clase de pelar un mangó… este método que les muestro me lo enseñó mi abuela puertorriqueña, Marianita (QEPD). Lo curioso es que ella nos enseñó esta manera a los nietos, peo no a sus hijos, porque cuando le pregunté a mami si ella pica los mangós de esta manera ella ni sabí de lo que le estaba hablando. Me cuesta creer que mi mamá nunca había visto comer mangó de esta manera… ni a mí misma!! ¿Cómo? Creo que tenemos que comenzarle a dar unas ginko biloba para ayudarle a la memoria y es ¡YA!

 

COMO COMERSE un MANGÓ

Lo que vamos a hacer es pelar la cáscara del mangó para que termines con 2/3 del mangó pelado, manteniendo la cáscara en la 1/3 parte inferior. Después, viras el mangó “boca abajo”, le pelas la cáscara que habías dejado sin pelar y te lo comes como si fuera una paleta.

Lo único que necesitas es un cuchillo con dientecitos.

  • Toma el mangó con la punta finita hacia arriba, con la parte del tallo hacia ti.
  • Haz un tajo dividiendo el mangó en dos mitades… la de arriba más grande que la de abajo. Es como hacerle una línea del Ecuador al mangó, pero no por la misma mitad. Corta solamente la cáscara, no es necesario que cortes profundo. Lo suficiente como para cortar la cáscara y no tanto así la pulpa.

  • Ahora, el próximo tajo lo haces comenzando desde el primer tajo hacia arriba perpendicular al primer corte, dando la vuelta hasta el otro lado, derechito.

 

  • Y ahora repite con un tercer tajo haciendo una cruz, desde el extremo opuesto por arriba, y terminando en el primer tajo que hicimos. Si miras el mangó desde arriba, ves que tienes una cruz. Terminarás con un mangó que tiene 4 secciones de cáscara sin pelar en la parte superior, la más grande que dejamos.

 

  • Toma una esquinita de cáscara de esas 4 secciones y la pelas con la mano. Vete quitándolas una a una hasta que reveles la pulpa del mangó. Todavía tendrás la cáscara de la parte inferior del mangó. Por esa parte con cáscara lo agarras cómodamente y te comes la pulpa superior del mangó sin que se te escurra de las manos.

 

 

  • Cuando termines de comerte esa “mitad”, viras el mangó “boca abajo”, agarra la pepa bien y hala la cáscara que queda del mangó.

 

  • Cómete el mangó restante y bota la pepa al terminar.

 

Numero de utensilios que ensuciaste – 1

Numero de cortes que le diste al mango – 3

Experimentar comerte un mangó con las manos y que el juguito te corra por el mango… no tiene precio!!!

 

Mango Lassi

18 ago

Cuando mi mamá se convirtió en vegetariana, una de las maneras que se ingenió ella para que a mi también me gustara la comida vegetariana fue matricularme en clases de cocina.  A mí nunca me disgustó la cocina, pero en casa se cocinaba para matar el hambre, no necesariamente porque hubiera una pasión por el cocinar.

Recuerdo que en aquellas primeras clases aprendimos a hacer arroz integral, soya guisada, algún tipo de pastelón de papa y una receta de bizcocho básico sin usar huevos… que era la gran cosa, porque no podíamos entender cómo, sin usar huevos, el bizcocho salía perfecto.  Y recuerdo claramente que como bebida hicimos un lassi de mangó.  Lo recuerdo perfectamente porque me gustó tanto y tanto que desde ese día me convertí en fanática de los lassi.

Los lassi provienen de la India y tradicionalmente se hacen con mangó, que hay de sobra en la India, pero realmente los puedes hacer con cualquier fruta.    El lassi no es nada más que una batida hecha con fruta, yogurt y hielo.  He leído de versiones que incluyen también agua de rosas, pistachios y otras especias.  Cuando fui a la India hace 4 años atrás, bebí mucho jugo de mangó, pero nunca probé allá un lassi.  Curioso, ¿no?

Mi versión de lassi es súper sencilla y muy deliciosa.  Lo que me gusta de los lassi es que preparan el sistema digestivo para recibir alimentos.  No sé si son los cultivos activos que se encuentran en el yogurt o el que ingieres fruta ANTES de comer y no de postre.  Pero, no importa la razón, el lassi es delicioso en cualquier momento del día, especialmente con los calores del verano.

 

 

MANGO LASSI

1 mango, pelado y picadito
1 taza de yogurt plain
2 cdas de néctar de agave
3-4 cubitos de hielo
¼ taza de agua, para afinarlo si está muy espeso para la licuadora

 

  1. Mezcla todos los ingredientes en una licuadora en la velocidad más alta.  Deja que la licuadora muela todo por 1-2 minutos para que la fibra del mango se rompa súper bien.

 

Bébetelo como un aperitivo, un snack o como una batida de desayuno.

Yo ♥ las espinacas y los tomates

16 ago

Me  encantan la espinaca y los tomates.  ¿En cuántas deliciosas recetas los puedo incorporar sin cansarme?  Aquí tienes una lista de las que tengo documentadas hasta el momento…

 

Macarrones con Queso al estilo Florentino con Ensaladita de Tomate

 

Pastelón de Papa relleno de Espinaca

 

Casserole de Espárragos y Espinacas

 

Risoto de 5 quesos,  Espinacas y Tomates

 

Sopa de Vegetales y Fideos

 

Bucatini con Espinacas, Tomates y Queso de Cabra

 

Frittata Sin Huevo

 

Casserole de Alcachofas y Espinacas

 

Fettuccini de Espinaca con Tomates Marinados

Chicharritas de Plátano

15 ago

Cuando estuve en Miami ahora hace poco, tuve la oportunidad de hacer una especialidad latina – Chicharritas de Plátano.    Esa es la manera que le llaman los cubanos, porque en Puerto Rico les llamamos Platanutres.  Son exactamente lo mismo, sólo que le llaman diferente dependiendo de con quien estés hablando.  Y como mi tía Gladys de Miami es quien me los hace, de ahora en adelante les llamaremos Chicharritas…

Pero no sólo los cubanos y los puertorriqueños les llaman diferente, también se los comen de manera diferente.  En Puerto Rico, se comen principalmente como un snack  o quizás como un acompañamiento a un sándwich.  Pero los cubanos se comen están delicias crujientes como aperitivo, como un snack o como un acompañamiento para un buen plato de arroz con frijoles negros.  También les gusta servirlos en los restaurantes cubanos como entrada con un mojito criollo, como el que les enseñé cuando hice yuca hervida, sin las cebollas – sólo aceite de oliva, ajo, sal y limón.  Este es mi aperitivo favorito en cualquier restaurante cubano en Miami… y esto es algo que se ve sólo en Miami, porque los restaurantes cubanos en Puerto Rico no los sirven de la misma manera.

Puedes comprar chicharritas o platanutres en bolsa, como cualquier papita.  Hasta hablé de ellas en mi post de Junk Food, pero a la verdad es que cuando te las comes acabaditas de hacer… es algo especial.  Y como mi tía Gladys es una alcahueta de primera, me hizo unas chicharritas antes de irme de Miami. Yo hubiese ido a un restaurante a comérmelas, pero ella insistió y yo tiré mil fotos…

 

 

CHICHARRITAS DE PLÁTANO

2 plátanos verdes
Sal kosher
Aceite canola para freírlas

 

  1. Empezamos pelando los plátanos.  Recuerda que los plátanos tienen mancha y que es mejor pelarlos con un cuchillo aceitado para que la mancha no se quede pegada en el cuchillo.
  2. Rebana los plátanos finitos usando una mandolina o un rebañador como este.  Los puede rebanar redonditos, que es la manera tradicional.  En restaurantes, los rebanan del lado largo del plátano.  Lo haces de la manera que prefieras.
  3. Separa las rebanadas con las manos y échales la sal.  Siempre pensé que se le echaba la sal al final, pero actually me gusta mucho como saben cuando los salas antes de freírlos.
  4. Echa como 1 pulgada de aceite en una cacerola mediana  para freír…  recuerda que el aceite tiene que estar caliente para freír bien.  Como a 350 grados F, pero como yo nunca le tomo la temperatura al aceite, si quieres, puedes usar el método de la cuchara de madera.
  5. Echa los plátanos en el aceite en grupitos pequeños y trata de separar las rebanaditas lo mejor que puedas.  Van a querer quedarse pegadas, pero con un tenedor o unas pinas trata de mantenerlos separaditos.   Fríelos hasta que estén doraditos.  Y mantente al lado de la estufa, porque se queman rapidísimo.
  6. Sácalos de la olla con una cuchara con rotitos y escúrrelos en un plato con papel toalla.

Disfrútatelos solos, con un mojito criollo o como acompañamiento – yo me los devoré con un plato de arroz con frijoles negros y unas raja de aguacate por el lao’.   İMe encanta la comida de mi tía!

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.028 seguidores